Aliño corto y reconocible
El cordero no necesita mezclas pesadas. Sal, ajo, orégano, romero y un toque de vino blanco o jugo de limón suelen ser suficientes para acompañar sin tapar el sabor propio de la pieza.
Calor parejo antes que apuro
En horno de barro ayuda mucho tener una temperatura estable. El calor demasiado agresivo reseca la parte exterior y deja el centro atrasado. Si partes con fuego medio y reservas un cierre más vivo para dorar, el resultado suele ser más noble.
- Protege con una fuente o lata resistente para ordenar los jugos.
- Gira la pieza si notas zonas de calor muy distintas.
- Controla el dorado hacia el final, no al comienzo.
Reposar también es parte de la receta
Cuando sale del horno, la carne sigue acomodando temperatura y jugos durante algunos minutos. Si esperas antes de cortar, la porción llega más jugosa y la presentación también mejora.

